sábado 21 de noviembre de 2009

Naturaleza, cultura y mística. Las Orchidaceae (Orquídeas), misterio y sensualidad.





Continuamos en  la búsqueda de información al respecto de las orquídeas, esta especie de flor tan singular y muy propia de las tierras altas de Penonomé, y en general, de las tierras altas de Coclé. Las podemos encontrar, por supuesto, como es sabido, en el Valle de Ántón, en los campos de Toabré, Tulú, el Copé, y en casi toda el área de montaña de Penonomé, pues su clima y altura le son propicios. Por la fascinación que causa a sus poseedores, también es común encontrarlas en los jardínes residenciales, donde se les preserva con especial atención, de acuerdo a sus requerimientos particulares.

Sin embargo, nada se compara con la fascinación y grata sorpresa que experimentamos al poderla visualizar en su propio habitat, colgando de las ramas de árboles que parecen orgullosos de sus hermosas, fascinantes y exóticas residentes, las exóticas orquídeas, o en oscuros y húmedos rincones aferrada a una piedra cubierta de musgo y guardadas del sol y tal vez, también de su depredador más agresivo y entusiasta, el ser humano.

Sus cultivadores siguen con entusiasmo indescifrable cada uno de los ejemplares, cual de todos más increíblemente hermosos, hasta llegar a lo místico, como aquellas que llevan en su interior como galardón a su extraña belleza, una hermosa, delicada y además perfumada paloma blanca que se compara en sutileza a la paloma que simboliza para los catolicos, el Espíritu Santo.

A través de la web, encontramos entre muchos otros links, la detallada y valiosa información ofrecida en  http://infojardin.com/, lo siguiente:

----De su historia, podemos decir que  las primeras Orquídeas llegaron a Europa a principios del siglo XVIII en barcos de la armada Británica. Pocas sobrevivían a los largos viajes desde su lugar de origen, constituyendo curiosidades muy apreciadas.

Selvas y bosques enteros fueron despojados de sus Orquídeas durante el siglo XIX con el fin de satisfacer a los ricos aficionados europeos.

Actualmente, la recolección de Orquídeas silvestres está prohibida de la casi totalidad de especies. Muchas de ellas se encuentran en peligro de extinción. Las que se venden son principalmente híbridos cultivados a partir de semillas en invernaderos.

Los viveristas continuamente sacan al mercado nuevos híbridos más adaptados a vivir en los hogares y con flores espectaculares.

Tienen fama, en general, de cultivo difícil, especialmente para hacer que vuelvan a florecer una vez que hayan perdido las flores, pero hay algunas, como por ejemplo, las del género Cymbidium, que están consideradas para principiantes. También son relativamente sencillas Cattleya, Phalaenopsis y Dendrobium.

TIPOS DE ORQUÍDEAS
Podemos clasificar a las orquídeas en:
1- Epífitas
2- Semiterrestres
3- Terrestres

Orquídeas epífitas
Las Orquídeas epífitas constituyen más del 90% del total de especies. Cuelgan de árboles o de arbustos. Son las más vistosas y las que encontramos a la venta normalmente. Proceden de las regiones tropicales. No son parásitas. Sus necesidades son escasas y obtienen el agua de la humedad del aire con raíces aéreas.

Orquídeas semiterrestres
Las Orquídeas semiterrestres crecen sobre un colchón de hojas en descomposición en el suelo o sobre piedras recubiertas de musgo. Se incluyen los géneros Paphiopedilum, Phragmipedium, Selenipedium y Cypripedium.

Orquídeas terrestres
Las Orquídeas terrestres tienen sus raíces en tierra. Son Phaius tankervillae, Bletilla striata, Calanthe vestita, Chloraea, Cranichis, Cyclopogon, etc.

GÉNEROS DE ORQUÍDEAS
La familia botánica Orchidaceae (Orquídeas) es la que mayor número de especies comprende en el Reino Vegetal. Se estima que debe haber alrededor de 35.000 especies de Orquídeas en todo el mundo pertenecientes a unos 750 Géneros distintos, además de miles de híbridos (cada año se registran decenas de híbridos nuevos).

La mayoría de especies se dan en climas tropicales y subtropicales: Nueva Guinea, Colombia, Brasil, islas de Borneo y Java... Pero su distribución es amplísima por el Mundo, exceptuando los desiertos de extrema sequía, los polos y las zonas con alturas superiores a 4.500 metros sobre el nivel del mar.

Por poner un ejemplo, en España existen más de 100 especies de Orquídeas en la Naturaleza, especialmente en zonas montañosas, varias de ellas están amenazadas de extinción. Las Orquídeas europeas no tienen las flores tan grandes ni tan vistosas como las Orquídeas tropicales.-----

jueves 19 de noviembre de 2009

Historia de ciudades, Salud. Historia de la atención médica en Penonomé



En marzo de 1875 llegó a Penonomé, huésped de honor de la matrona Doña Carmen de Conte, el presbítero Mariano Canalini, por invitación que le hiciera el Maesstro Simeón Conte, al darse cuenta de las enfermedades y miserias, llevó la inquietud a los moradores para establecer el Hospital, antaño Hospital San Juan de Dios, que había dejado de exitir. A este nuevo Hospital se le llamó San Vicente de Penonomé, estableciéndose con apoyo de personas pudientes y caritativas.





La estructura de este nuevo hospital de quincha, estaba contigua al hogar de Don Anibal Grimaldo, solar en que posteriormente se estableció la acogedora residencia de Doña Evida Quirós de Varela, en la calle colonialmente llamada "El Cabildo" y que en el Siglo XIX llamaron "De la Cruz". Luego, desde el año 1916 tomó la denominación de calle "José Vasquez". La calle conocida hoy como "Nicanor Rosas", camino quebrado y de herradura, separaba el hospital del cuartel de "policía". Puede decirse que fue en 1876, cuando inició su labor el Hospital San Vivente, pues en esta fecha empezó a recibir enfermos en número de ocho pacientes, el hospital que ya estaba dotado de tres camas.



El Dr. Manuel María Jaén, penonomeño y primer médico graduado en Coclé, fue nombrado por el Comité de Beneficencia Pública, Director Ad-Honorem de San Vicente, teniendo como asistentes a los señores Manuel Paulino Ocaña, Benito Begovich y Emilio Grimaldo. La piadosa señorita Inés Barrera, presidió la "Hermandad del Socorro", como celosa enfermera. Entonces, brindaba servicios ad honorem en el Hospital San Vicente, como Director del Centro Don Manuel Paulino Ocaña, natariego, hizo algunos estudios de medicina en los Estados Unidos, sin culminar los mismos, ejercía por vocación, brindando sus conocimientos y sus traducciones del material en inglés de los medicamentos que requerían interpretación precisa.



También aparecen como cooperantes del buen funcionamiento del Hospital San Vicente, Don Benito Begovich (de Mahon de los Baleares, Espa.-ña) como experto en farmacia, Don Emilio Grimaldo, penonomeño, nacido en un hogar profundamente cristiano, casado con Doña Carmelita Bernal, no dejó su mística devoción a la caridad pública, contribuyendo aún más con el hospital, cuando alcanzó la Prefectura de Coclé, de 1891 a 1893.



Primeramente, en el año de 1890, el Hospital de Caridad San Vivente tomó por nombre el de San Marcos, lográndose una aportación gubernamental de 6,000 pesos para su mejora física a través de la Sociedad de Beneficencia de Penonomé. El hospital San Marcos empezó a decaer en 1906. Merece especial recordación, según nos cuenta Garpar Rosas, el Dr. Manuel María Jaén por su portentosa labor en pro del Hospital. Contribuye económicamente hasta 1901, momento de declarar su ruina personal, vícitma de la persecución política de los Conservadores, Don Pacífico Vega.



De allí, resultaron algunos llamados medicinantes, por tener algunos estudios y prácticas en el hospital "San Marcos", como Don Aquilino Tejeira Pezet, médico empirico, a través de lecturas y relación con otros médicos, generalmente con cirujanos de Francia. Mostraba mucha humanidad por los humildes sin prejuicios ni preferencias de ninguna índole. Muere en 1907 . Entonces, Penonomé carece de médicos y los pobladores más humildes hacen uso de los curanderos inmediatos al pueblo, entre ellos en el caserío de Agua Fría, corregimiento El Coco, una famosa mujer llamada Petra Paula, la yerbera, de mucho renombre, que también era buscada por personas de comunidades alejadas.




Quienes tenían recursos, trasladaban sus enfermos, a la llegada de un vapor a Puerto Posada, pare verse con médicos de la ciudad de Panamá. El Dr. Manuel Rojas, residente en Aguadulce, visitaba Penonomé de ven en vez, nombrando oficialmente en 1925, al Dr. Rafael Estevez en el Hospital de Aguadulce y de esta forma dar acogida rápida a los enfermos de Penonomé en dicho hospital. El nombre de Aquilino Tejeira para el Hospital de Penonnomé se dio en 1949. El mismo se construyó en tres períodos administrativos de Don Enrique A. Jímenez (1945-1948), siguió luego con la administración de Don Domingo Díaz (1948-1949) y Don Daniel Chanis (abril 1949-agosto 1949, cuatro meses), inaugurándose luego en 1959 por el Dr. Arnulfo Arias Madrid. Su primer Director fue el Dr. Federico Rodriguez Emiliani, por seis meses y luego el galeno penonomeño, el Dr. Anibal Grimaldo Carles.


Fuente: de la obra "Natá de Coclé" de Gaspar Rosas Quirós.
Ilustraciónes: Óleos escogidos de artistas de la Escuela de Bellas Artes Estelina Tejeira de Penonomé.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Turismo, Geografía y Clima. La climaterapia como alternativa de salud en Coclé. (III Parte)












Diferentes factores geográficos, oceanográficos y meteorológicos contribuyen a formar el clima de determinada región.



En la definición de los distintos aspectos del clima, encontramos que uno de sus factores más importantes es la geografía del lugar, afectando el regímen térmico, produciendo disminución de la temperatura del aire, por ejemplo, en las partes de mayor altura, afectando la circulación armósferica de la región y modificando el régimen pluviométrico general.



Hemos encontrado que se sigue la Clasificación de Koppen por ser la que más se ajusta a las variadas características de la región, determinándose cuatro tipso de clima: Afi para clima tropical muy húmedo/ Ami para clima tropical húmedo/ Cfh para clima templado muy húmedo de altura y Awi para clima tropical de sabanas.




En parte de los distritos de Penonomé y La Pintada, se registra el clima Afi, el cual presenta lluvias copiosas durante todo el año; el mes más seco mantiene una precipitación mayor de los 60mm., mientras que la temperatura media del mes más fresco es mayor de los 18°C.

En estos mismos distritos, Penonomé, La Pintada y también parte de los distritos de Aguadulce, Olá y Natá encontramos el clima Ami; que presenta una precipitación anual mayor de los 2,500mm., y la temperatura media del mes más fresco mayor a los 18°C.

En una pequeña parte de los distritos de Olá, Natá y La Pintada, encontramos el clima Cfh, que presenta lluvias copiosas todo el año, la precipitación del mes más seco es mayor a los 60mm.; y la temperatura media del mes más fresco es menor de los 18°C. Este clima es el menos registrado en la provincia.

El clima Ami, que se encuentra en la mayor parte de los distritos de Natá, Penonomé, Antón y todo el distrito de Aguadulce, y en menor escala una porción del distrito de Olá. Este clima que mantiene una precipitación anual menor que 2,550mm y temperatura media del mes más fresco menor a 18°C.

Estos datos,  pueden dar una idea a aquellos interesados en la práctica ecoturística, específicamente en el área de salud, en cuanto a  la capacidad que puede ofrecerle  para la implementación de centros terapeúticos basados en la climatología de la región y demás recursos conexos, útiles en la recuperación de personas afectadas en su salud y que requieren del contacto con la naturaleza, aire fresco, clima agradable y un entorno propicio para el descanso y la contemplación.

martes 17 de noviembre de 2009

Naturaleza, Geografía e Historia. De cómo un Volcán cambia la Historia de Panamá y del Mundo


EL SURGIMIENTO DEL VOLCAN EL VALLE, EN LA HISTORIA DEL ISTMO DE PANAMA Y DEL RESTO DEL MUNDO










LA LITICA
Los petroglífos. No hay duda de que el vestigio más célebre de los primeros moradores es la enigmática Piedra Pintada al pie del cerro de La India dormida y que dio nombre a la comunidad aledaña, La Pintada de El Valle de Antón. Es una gran mole desprendida del cerro vecino, partida en dos al caer. Los glifos están en la parte inferior (ocupan un tercio de la superficie (unos 30 metros cuadrados) y tienen un máximo de ocho metros de ancho por cuatro de alto. Se llama Pintada porque así, vulgarmente, se denominó al ser descubiertos los glifos por Indalecio Rodríguez, según el testimonio de su nieta María Inés. La llamamos “enigmática”, porque aún no se ha interpretado el sentido y el mensaje de los glifos y “celebre”, porque con los otros pretroglifos del país, ha merecido estudios hasta de extranjeros. Entre leyenda y fantasía se transmite de padre a hijos que los indios acampaban alrededor de la Piedra Pintada para celebrar ritos sagrados y que la piedra esconde un gran tesoro que un indio fuertemente armado vigila y defiende.

Más arriba, a la derecha del chorro de La Pintada, está la Piedra del Sapo. Se llama así porque en su parte superior sobresale un glifo en forma de sapo o de rana. Este glifo tiene un área de unos tres metros cuadrados y cubre toda la parte superior. Hace un millón de año se forman los tres domos: Pajita, Gaital y Caracol y la falla del Río Antón, al sur de la caldera, por donde drenaron las aguas del lago. Hace cuarenta y cinco mil años hubo la erupción de Río Mar. Hace treinta y cuatro mil años hubo la última erupción de Mata Ahogado.

NOTA I: La Mesa, Mata ahogado, El valle y otros, son hijos de la misma fuente volcánica.
NOTA 2: La caldera de El Valle se formó no por explosión sino por colapso caldérico del volcán.
NOTA 3: La caldera de El Valle es la más grande de Centro América.

EL VALLE: ISLA VOLCANICA

Hace más de doscientos millones de años la configuración de nuestro planeta Tierra era totalmente diferente. Existía un solo supercontinente (Pangea) rodeado de todas las aguas (Panthalassa). Con el pasar de millones de años el supercontinente, lentamente, se subdividió y formó, entre otras, América del Norte y américa del Sur, separadas de Europa y de Africa por el Océano Atlántico; pero, hasta hace unos sesenta y cinco millones de años, Centro América no existía.

Por el proceso de subducción, la corteza que constituye el fondo del Océano Pacífico se va hundiendo bajo el continente americano, causando, desde Alaska hasta Chile, la gran cadena de los Andes, las Montañas Rocosas, los volcanes que lo salpican y los frecuentes terremotos que nos estremecen hasta nuestros días.

Por lo que se refiere a Centro América, ese magno proceso, en los últimos quince millones de años, causó primero islas volcánicas y luego el Istmo; por lo que se refiere a Panamá sabemos que convergen hacia ella las placas tectónicas de Nazca, de El Caribe y de Cocos que la configuraron.

Una de estas islas, activa hasta hace unos seis millones de años fue la que conocemos como El Volcán El Valle. Al configurarse Panamá y emerger la Península de Azuero, nuestro volcán, hace unos tres millones de años, quedó protegido de la acción directa de la subducción y quedó substancialmente apagado. Decimos substancial y no totalmente porque esporádicamente ha tenido espectaculares actividades, como veremos más adelante.

EL VOLCAN EL VALLE
Nos gusta pensar en El Volcán El Valle como una isla, no sólo porque en su origen era tal, sino porque se asemejaba más que a un cono perfecto, a una superficie que emergió de las aguas azules del mar como un don de Dios. Aún hoy día esa es la impresión que causa a quien observa esta zona montañosa desde la base de Río Hato: una isla proyectada sobre la cortina de un cielo nublado con varios conos, de los cuales el nuestro es el más joven. Lo llamamos “joven” porque en la zona existen las calderas de La Mesa, Mata Ahogado y Picacho que son anteriores, mientras que la nuestra es apenas de uno y medio a dos millones de años.

Estas islas volcánicas, y gran mérito tiene la nuestra, al unirse, formaron el Istmo, ese “Puente de las Américas”, que desató una cadena de eventos de magnitud global como el cambio del rumbo de las corrientes oceánicas, la alteración profunda del clima de Europa y la catalización de los períodos glaciales.

EDIFICIO VOLCÁNICO DE EL VALLE DE ANTÓN

El edificio volcánico de El Valle es complejo, de unos 600 km2 y es el más oriental de Centro América y de Panamá. La cumbre del edificio es de 20 km2 y su máxima elevación actual es de 1,185 m. (El Gaital). Tiene dos estructuras que se entrecortan, producto del colapso volcánico: La Mesa, más vieja y sin morfología definida originada por eventos volcánicos y el Valle, la más importante, bien definida, de tipo caldérico, con paredes abruptas y el fondo plano.

El Volcán El Valle es un edificio volcánico cuaternario ubicado sobre una estructura terciaria. Este basamento está formado únicamente por Rocas volcánicas agrupadas.

BILIOGRAFIA

- NOTO, José. “HISTORIA DEL VALLE DE ANTON”. Segunda Edición, Panamá, 2001, 315 pgs.

- STRI (Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales) “ La formación del Istmo de Centroamérica” – Diario La Prensa, Sección Panorama, sábado 8 de octubre de 2005, p. 8ª.

Historia y Cultura. Los Genes de los Cholos de Coclé



Por considerarlo de importancia para quienes se interesen en la historia de Coclé y su gente, reproducimos este documento relacionado al resultado del arduo esfuerzo del Dr. Tomás Arias(q.e.p.d), prestigioso investigador de la Universidad de Panamá sobre los componentes genéticos de los Cholos de Coclé.



LOS CHOLOS DE COCLÉ Y SU COMPONENTE GENETICO
Según ha comprobado un estudio del Instituto del DNA y del Genoma Humano de la Universidad de Panamá, junto con el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, los cholos de Coclé tienen un componente genético de 44% indígena, 38% blanco y 18% negro.


En cuanto al componente genético indígena de los cholos se han encontrado dos genes que comparten con los indios Ngöbe: el LDHB- Gua y el TFDgna. También abunda en los cholos un gen de frecuencia muy baja en los ngöbe y ausente en los buglé, el PEPA- KUNA que compartieron los extintos indios cuevas, aquellos que a inicios de la conquista desde el Darién hasta la margen del río Indio en el norte y los couscazgro de Chame y Tabore en el sur.


Actualmente, los cholos habitan un amplio sector de las tierras altas del centro del istmo que se extiende desde Olá, en el occidente, hasta los pie de montes cercanos a Capira, en el oriente.


Los estudios genéticos nos dicen que los ngöbe son los antecesores directos de los cholos. Probablemente los indios Coclé de los cuales nos habla la crónica de la conquista, fueron una rama de los ngöbe o estuvieron estrechamente relacionados genética y lingüísticamente ya que ambas hablaban un idioma muy parecido: el ngawbere y el estrechamente relacionado guaymie – penonomeño.


Pero la presencia del gen PEPA – KUNA entre los cholos y prácticamente ausente entre los ngöbe, constituye un rasgo genético que posiblemente compartieron los coclé con los de la lengua cueva cuando éstos buscaron refugio en las montañas de Capira, El Valle y otros sitios hacia el norte donde habitaban los coclé.


( Síntesis del artículo de Tomás D. Arias que aparece posteriormente en la Revista Scentia de la Universidad de Panamá).